Las heridas invisibles del terremoto en Colombia chocan con el tabú de la salud mental

Tendencias · Análisis de Omar Villalobos ·

Qué pasó

Miles de personas en Colombia han buscado apoyo psicológico por primera vez tras el potente terremoto del 10 de agosto, enfrentando el tabú de la salud mental. La ansiedad, el insomnio y el miedo a la repetición del evento son algunas de las secuelas emocionales. La Fundación Universitaria Konrad Lorenz activó una red gratuita de atención con más de 1.100 profesionales para brindar contención emocional a los afectados.

El análisis de Omar

Lo que veo aquí es la manifestación cruda de cómo el trauma colectivo puede fracturar la psique individual, forzando una confrontación con aquello que la sociedad prefiere mantener en la sombra: la salud mental. Un evento sísmico no solo sacude la tierra, sino también los cimientos de nuestra percepción de seguridad y control. Este quiebre masivo, esta herida compartida, paradójicamente, puede ser el catalizador para desmantelar viejos tabúes. Cuando el sufrimiento es tan generalizado, el estigma de buscar ayuda se diluye, porque ya no es una debilidad personal, sino una respuesta humana a una catástrofe. Es en estos momentos de vulnerabilidad extrema donde la necesidad de sanar supera la vergüenza impuesta. La sanación, en este contexto, no es solo individual, sino un acto de reconstrucción colectiva de la realidad. — Omar Villalobos

Fuentes

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